El ámbito de aprendizaje varía en forma
vertiginosa. Las universidades tradicionales ya sea presenciales o a distancia,
tienen que reajustar su sistemas de
distribución y comunicación. “Pasan de ser
el centro de la comunicación
educativa a constituir simples nodos de un tramado de redes entre las
que el alumno-usuario se mueve en unas
coordenadas más flexibles, denominadas ciberespacio”
(Salinas, 2004). Esto exige a
las Universidades una mirada reflexiva y analítica hacia sus propias prácticas,
concepciones de los aprendizajes,
alternativas acorde con las necesidades que la sociedad de este nuevo
milenio presenta. Más aún, incluso, se ve precisada a adaptar la estructura administrativa
y plantear modalidades de formación más
incluyentes e integradoras.
Todo lo anterior, hace que la Universidad enfrente los desafíos
de la era digital y éstos a su vez, sugieren
fuertemente que la universidad va a cambiar - de hecho, que debe cambiar- de
maneras muy fundamentales. Sin embargo, no sugieren una forma particular de las
universidades en el futuro. Más bien, la gran y creciente diversidad que caracteriza a
la educación Universitaria, en el mundo, deja claro que habrá muchas formas, muchos
tipos de instituciones que sirven a nuestra sociedad. Pero las discusiones e
investigaciones en torno a la incursión
cada vez mayor de herramientas
tecnológicas (Reig, 2013)
a fin de que se produzca el gran paso
del uso de TIC a TAC (Tecnologías de Aprendizaje y Conocimiento) y la urgencia
de incorporarlas a las dinámicas académico-lectivas de la Universidad, sugieren
una serie de temas que probablemente caracterizarán a la empresa de la educación superior en los próximos años. Al
respecto Duderstadt, (1997, p. 86-87)
incide en los dotes de la Universidad
Ubicua:
- Aprendizaje permanente, que requiere tanto la voluntad de seguir aprendiendo por parte de los ciudadanos y el compromiso de ofrecer oportunidades para este aprendizaje permanente de nuestras instituciones universitarias.
- Una red sin fisuras, en el que todos los niveles de la educación no sólo se vinculen entre sí, sino que se entremezclen.
- Asíncrona (en cualquier momento y en cualquier lugar) Aprender, rompiendo las limitaciones de tiempo y espacio para que las oportunidades de aprendizaje sea más compatible con los estilos de vida y necesidades.
- Precio, dentro de los recursos de todos los ciudadanos, ya sea a través de bajo costo o subsidio social.
- Interactivo y colaborativo, apropiado para la era digital, el "plug and play".
- Diversidad, suficiente para atender a una población de alumnos-usuarios cada vez más diversa, con diferentes necesidades y objetivos.
Este enfoque de universidad ubicua, centra la atención en necesidades de educación
superior a segmentos cada vez más
amplios; dado que esto se ha convertido
en una de las necesidades de vida moderna y, a la vez, un nuevo paradigma
social. No obstante, una de las
aspiraciones en lugar de una "era
del conocimiento", tal vez deberíamos aspirar a construir una "cultura de aprendizaje" (Senge, P., Cambrom Mc Cabe, N., Lucas, T., Smith, B., Dutton, J.,
Kleiner, A., 2000),
en el que las personas estén en un entorno que experimenten continuamente aprendizaje, en el que cada
estímulo se convierta en una oportunidad de aprendizaje. La Tecnología de la Información ahora, nos ha
proporcionado un medio para crear entornos de aprendizaje durante toda la vida.
Estos ambientes son capaces no sólo de superar las limitaciones de espacio y
tiempo, sino que, como nosotros, son capaces también de aprender y evolucionar
para servir a nuestras cambiantes necesidades
educativas.
La tecnología de hoy en día ha roto las limitaciones de espacio y tiempo. Ha
quedado claro que la mayoría de la gente puede aprender bien el uso de la
tecnología de aprendizaje a distancia de manera autónoma y colaborativa. Las
barreras de la tecnología, son más bien de percepción y el hábito (Mitchell, 1997). Es así que una postura
dominada por la asíncrona de aprendizaje
´en cualquier momento y en cualquier
lugar, por cualquier persona´, puede ser sólo una etapa de transición hacia
un futuro más radical de la educación universitaria (Senge, 2011). Tal vez un futuro
más apropiado para esta educación -es el de un aprendizaje ubicuo (Duderstadt , Ibídem).
El trabajo de Competencias
en TIC para Docentes constituyen un instrumento que ayudará a los encargados de
la elaboración de políticas de educación y la preparación de planes de estudios
a planear el uso de las tecnologías de la comunicación y la información”(UNESCO,2008). De la misma manera, las metas educativas al 2021, publicadas por la
Organización de Estados Iberoamericanos en el documento “La educación que
queremos para los bicentenarios” (OEI, 2010) proponen como objetivo final el
logro a lo largo de este decenio una educación que dé respuesta satisfactoria a
demandas sociales inaplazables: lograr que más alumnos estudien, durante más
tiempo, con una oferta de calidad reconocida, equitativa e inclusiva y en la
que participe la gran mayoría de las instituciones y sectores de la sociedad.
Existe, pues, el convencimiento de que la educación es la estrategia
fundamental para avanzar en la cohesión y en la inclusión social. Esta postura
inclusiva se respalda en la propuesta de
impulsar en la región el progreso científico y tecnológico y utilizar
los conocimientos y las herramientas de la sociedad de la información para
conseguir con más rapidez y eficiencia los objetivos propuestos.
En este contexto es pertinente entender
a la tecnología, desde el ámbito de la universidad, más allá de una concepción instrumental. Además
de la consideración de que la tecnología y la comunicación no deben ser consideradas
como herramientas para acceder a la información o para poder comunicarse mejor;
dado que esta concepción instrumental de
las tecnologías, resulta insuficiente para entender el profundo cambio social
que las TIC posibilitan. Frente a la concepción, típica de la racionalidad
instrumental, se ha propuesto una concepción alternativa, que considera a las
tecnologías en general como sistemas de acciones humanas dentro del tercer entorno (Echeverría, 2013); esto implica
una concepción investigativa que se ajuste a un paradigma no positivista, que se imprima de posturas interpretativas o
críticas en estudios cualitativos.
De
otro lado, las transformaciones de la estructura tecnológica, dado que las
redes constituyen una nueva morfología social, pues la difusión de la lógica de
redes ha modificado sustancialmente la utilización continua y eficaz de las TIC
en procesos sociales (Castells, M. 2012).
Esto permite, en la Universidad que los
estudiantes tengan la oportunidad de adquirir capacidades importantes en el uso
de estas y formarse para desarrollar procesos inherentes a la inteligencia colectiva (Lévy, 1997), al aprendizaje a lo
largo de la vida (longlife learning),
al currículum oculto (Jenkins et al. 2006; Twist y Withers 2007), al espacio
global de aprendizaje (Barrett, 2007) o a la computación ubicua (Ley, 2007). Dado que el
uso de diferentes herramientas
tecnológicas involucra las nuevas formas
de producir, comunicar y relacionarse en estos nuevos contextos de la sociedad
de la información y del conocimiento.
Sobre el pensamiento anterior, hoy en
día, los profesionales en ejercicio necesitan estar preparados para participar
activa y funcionalmente de las interacciones en la sociedad de la información y
conocimiento; por ello, “disponer de computadores en los salones de clase no es
suficiente de por sí para garantizar que los estudiantes puedan desarrollar las
habilidades indispensables en el uso de las TIC que ellos necesitan para el
trabajo y la vida diaria en el siglo XXI” (Eduteca, 2008). De ahí que, ofrecer a los estudiantes
universitarios oportunidades de aprendizaje apoyadas en las TIC no es
suficiente, es pertinente enseñarles a utilizarlas y a apropiarse de esas mediaciones,
saber cómo éstas pueden contribuir a su aprendizaje permanente y a comprender que detrás de la tecnología hay
millones de cerebros interactuando –dado que en esa interacción surgen nuevos
aprendizajes y nuevas formas de aprender-, ampliando la capacidad gnóstica de
la humanidad. Capacidades estas que actualmente forman parte integral del
catálogo de competencias profesionales básicas de cualquier profesional.
Tomando en cuenta la vertiginosa
transformación del mercado laboral del profesional (Carnoy, 2004) en distintas
áreas del saber y considerando la rapidez con la que los conocimientos se
vuelven obsoletos se precisa de la alfabetización digital y del aprendizaje
mediado para un efectivo uso de la información y el conocimiento como elementos
básicos en la sociedad actual (Ortoll, 2007).
Por esto, la ULADECH Católica, se
interesa en que los docentes y estudiantes incorporen en sus propios procesos de enseñanza
– aprendizaje, competencias que les
brinden la capacidad de adaptación permanente al cambio, al mismo tiempo que
les forme el sentido crítico que pueda conducirlos como ciudadanos
comprometidos y productores de conocimiento. Es en esta perspectiva se hace
perentorio que la alfabetización digital y el aprendizaje conectivo (Simensens,2012), entendidos como renovación continua de las capacidades de aprender y comunicarse,
se implique en cambios profundos en la docencia universitaria y modifique,
incluso, el papel del profesor y del estudiante.
Esta perspectiva innovadora de la
pedagogía con mediación tecnológica que se levanta, también, sobre las nuevas
dinámicas de producción de conocimiento incide en las mediaciones tecnológicas, desde la
propuesta de Bologna (2004) en las universidades europeas y desde el Proyecto Tuning Latinoamericano (2007) en
nuestro medio. Especialmente, incide, asimismo, en la tarea de descentración de la enseñanza,
en la cual el trabajo del estudiante es lo fundamental para el logro del
aprendizaje (Dominguez, 2013) y la definición de su personalidad,
escenario en el que la alfabetización digital resulta de gran utilidad, en el
terreno de la formación no sólo para las
actividades educativas cotidianas, sino también para la investigación y
promoción de la extensión universitaria.
La universidad peruana para asimilar
estos nuevos retos precisa del desarrollo de experiencias innovadoras que
introduzcan modelos de didáctica universitaria que partan del fortalecimiento
de habilidades comunicativas básicas y mediadas. Sin embargo, aunque en nuestro
país, como miembro del grupo Tuning Latinoamericano la mayoría de universidades
han introducido TIC e incorporado sistema de gestión del aprendizaje (LMS)
–Plataformas-. Estas plataformas, requieren de cierto dominio de TIC por parte
de docentes y estudiantes. Pero, no
obstante, aún constituyen un procedimiento en el que el estudiante y el docente,
sólo es entrenado tecnológicamente en la manipulación de dichos instrumentos tecnológicos.
Mientras que, la gestión de aprendizaje
que se realiza en ese entorno tecnológico aún puede tipificarse como repetitivo
de formas clásicas de trabajo en un aula
–industrial y moderna- es decir, presencial con características de la docencia
de siglo XX. Por lo tanto poco productiva con respecto a la atención de
necesidades de aprendizaje, tanto personales de estudiantes, docentes y
administrativos, como institucionales –de manera general- de la Universidad. En
ese sentido esta destreza tecnológica le
es útil, pero no resuelve el problema educativo al ser utilizada básicamente para el consumo de información lo
que brinda pocas posibilidades de producción de conocimiento.
Lo antes dicho, lleva a la urgencia de
afrontar con énfasis procedimientos didácticos de la pedagogía universitaria,
cuyo enfoque metodológico del aprendizaje se inscriba en el aprendizaje cognitivo,
socio-constructivo, en el conectivismo pedagógico y el aprendizaje colaborativo
(Simens, 2012). A la vez, que implique atención a la diversidad cultural del
estudiante, respeto a sus opciones personales y profesionales, y a la
inclusión; a fin de condicionar una
síntesis estructurada de la dinámica presencial mediada con énfasis en la
tecnología, a través de un sistema de
gestión del aprendizaje como lo es la Plataforma Moodle (Modular
Object-Oriented Dynamic Learning Environment) (Dougiamas, 2002) que incida en
aprendizajes híbridos –blended learning-
(Heinze, A. Procter, C., 2004) que incidan en la convergencia de modalidades para propiciar desarrollos de
alfabetización digital concomitantes a la lectura y escritura hipertextual
(Adell, 1995), multimodal y de hipermedia y así, evitar la profundización de la
brecha digital (Villatoro, P. Silva, A., 2005).
En el marco mundial descrito líneas
arriba y en el microcontexto nacional, la
Universidad Católica Los Ángeles de Chimbote ha contribuido, en nuestro país, con
el desarrollo de la educación con mediación tecnológica que inició la adopción de Moodle y demás aplicaciones TIC con
software de código libre (Stallman, 2004) desde el año 2007, como soporte
interactivo de las clases presenciales y desarrollo de entornos virtuales de
aprendizaje para la educación a distancia; asimismo, asumió un modelo didáctico
(Lebrún, 2007) adaptado a las condiciones internas de la institución, generando así un modelo didáctico propios de ULADECH Católica. No
obstante, la mejora continua en el proceso de calidad de la asignatura (ULADECH
católica, 2011) se hace perentorio el hecho de contar dinámicas investigativas
que permitan aportar conocimiento sistematizado de la integración de Moodle, el software libre y el modelo didáctico de ULADECH actólica, a la vez, que se desarrolla un proceso de formación continua de los docentes sobre didáctica en redes.
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