jueves, 14 de noviembre de 2013

Conferencia: Sociedad aumentada y aprendizaje, por Dolors Reig



En esta oportunidad les presento un fragmento de la conferencia de Dolors Reig: Sociedad aumentada y aprendizaje. Revolución social, cognitiva y creativa, evolucionamos en la web social desde las TIC (tecnologías de la información y la comunicación) hacia las TAC (tecnologías del aprendizaje y el conocimiento) hacia las TEP (tecnologías del empoderamiento y la participación).

Podemos encontrar la versión completa en: http://youtu.be/ci3EeZRXVDM

Bridging Our Future (long)

Salvar el futuro: muestra la aplicación de las TIC en el aula ante la resolución de problemas afrontados por el grupo de estudiantes  con orientación e interacción del docente.

"Usos constructivos e instructivos de las TIC en el aula" por Jordi Adell

En el video, Jordi Adell expone el análisis relacional y de aplicabilidad de las Tecnologías de la Información y Comunicación en la pedagogía actual y proyectiva para esta centuria, en todos los niveles  educativos, especialemente en el universitario.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

La universidad y los desarrollos de la didáctica en redes


El ámbito de aprendizaje varía en forma vertiginosa. Las universidades tradicionales ya sea presenciales o a distancia, tienen que reajustar  su sistemas de distribución y comunicación. “Pasan de ser  el centro de la comunicación  educativa a constituir simples nodos de un tramado de redes entre las que el alumno-usuario se mueve  en unas coordenadas más flexibles, denominadas ciberespacio” (Salinas, 2004). Esto exige a las Universidades una mirada reflexiva y analítica hacia sus propias prácticas, concepciones de los aprendizajes,  alternativas acorde con las necesidades que la sociedad de este nuevo milenio presenta. Más aún, incluso, se ve precisada a adaptar la estructura administrativa y plantear  modalidades de formación más incluyentes e integradoras.

Todo lo anterior, hace que la Universidad enfrente los desafíos de la era digital y éstos a su vez,  sugieren fuertemente que la universidad va a cambiar - de hecho, que debe cambiar- de maneras muy fundamentales. Sin embargo, no sugieren una forma particular de las universidades en el futuro. Más bien, la  gran y creciente diversidad que caracteriza a la educación Universitaria, en el mundo,  deja claro que habrá muchas formas, muchos tipos de instituciones que sirven a nuestra sociedad. Pero las discusiones e investigaciones  en torno a la incursión cada vez mayor  de herramientas tecnológicas (Reig, 2013)  a fin de que se produzca el gran paso del uso de TIC a TAC (Tecnologías de Aprendizaje y Conocimiento) y la urgencia de incorporarlas a las dinámicas académico-lectivas de la Universidad, sugieren una serie de temas que probablemente caracterizarán a la empresa de  la educación superior en los próximos años. Al respecto Duderstadt, (1997, p. 86-87) incide en los dotes de la Universidad Ubicua: 
  • Aprendizaje permanente, que requiere tanto la voluntad de seguir aprendiendo por parte de los ciudadanos y el compromiso de ofrecer oportunidades para este aprendizaje permanente de nuestras instituciones universitarias. 
  • Una red sin fisuras, en el que todos los niveles de la educación no sólo se vinculen entre sí, sino que se entremezclen. 
  • Asíncrona (en cualquier momento y en cualquier lugar) Aprender, rompiendo las limitaciones de tiempo y espacio para que las oportunidades de aprendizaje sea más compatible con los estilos de vida y necesidades. 
  • Precio, dentro de los recursos de todos los ciudadanos, ya sea a través de bajo costo o subsidio social. 
  •  Interactivo y colaborativo, apropiado para la era digital, el "plug and play". 
  • Diversidad, suficiente para atender a una población de alumnos-usuarios cada vez más diversa, con diferentes necesidades y objetivos. 
Este enfoque de universidad ubicua, centra la atención en necesidades de educación superior  a segmentos cada vez más amplios;  dado que esto se ha convertido en una de las necesidades de vida moderna y, a la vez, un nuevo paradigma social. No obstante,  una de las aspiraciones en lugar de una "era del conocimiento", tal vez deberíamos aspirar a construir una "cultura de aprendizaje"  (Senge, P., Cambrom Mc Cabe, N., Lucas, T., Smith, B., Dutton, J., Kleiner, A., 2000), en el que las personas estén en un entorno que experimenten  continuamente aprendizaje, en el que cada estímulo se convierta en una oportunidad de aprendizaje.  La Tecnología de la Información ahora, nos ha proporcionado un medio para crear entornos de aprendizaje durante toda la vida. Estos ambientes son capaces no sólo de superar las limitaciones de espacio y tiempo, sino que, como nosotros, son capaces también de aprender y evolucionar para servir a nuestras cambiantes  necesidades educativas.

La tecnología de hoy en día ha  roto las limitaciones de espacio y tiempo. Ha quedado claro que la mayoría de la gente puede aprender bien el uso de la tecnología de aprendizaje a distancia de manera autónoma y colaborativa. Las barreras de  la tecnología, son  más bien de percepción y el hábito (Mitchell, 1997). Es así que una postura  dominada por la asíncrona de aprendizaje ´en cualquier momento y en cualquier lugar, por cualquier persona´, puede ser sólo una etapa de transición hacia un futuro más radical de la educación universitaria (Senge, 2011). Tal vez un futuro más apropiado para esta educación -es el de un aprendizaje ubicuo (Duderstadt , Ibídem).

El trabajo de Competencias en TIC para Docentes constituyen un instrumento que ayudará a los encargados de la elaboración de políticas de educación y la preparación de planes de estudios a planear el uso de las tecnologías de la comunicación y la información”(UNESCO,2008). De la misma manera, las metas educativas al 2021, publicadas por la Organización de Estados Iberoamericanos en el documento “La educación que queremos para los bicentenarios” (OEI, 2010) proponen como objetivo final el logro a lo largo de este decenio una educación que dé respuesta satisfactoria a demandas sociales inaplazables: lograr que más alumnos estudien, durante más tiempo, con una oferta de calidad reconocida, equitativa e inclusiva y en la que participe la gran mayoría de las instituciones y sectores de la sociedad. Existe, pues, el convencimiento de que la educación es la estrategia fundamental para avanzar en la cohesión y en la inclusión social. Esta postura inclusiva se respalda en la propuesta de  impulsar en la región el progreso científico y tecnológico y utilizar los conocimientos y las herramientas de la sociedad de la información para conseguir con más rapidez y eficiencia los objetivos propuestos.

En este contexto es pertinente entender a la tecnología, desde el ámbito de la universidad,  más allá de una concepción instrumental. Además de la consideración de que la tecnología  y la comunicación no deben ser consideradas como herramientas para acceder a la información o para poder comunicarse mejor; dado que esta  concepción instrumental de las tecnologías, resulta insuficiente para entender el profundo cambio social que las TIC posibilitan. Frente a la concepción, típica de la racionalidad instrumental, se ha propuesto una concepción alternativa, que considera a las tecnologías en general como sistemas de acciones humanas dentro del tercer entorno (Echeverría, 2013); esto implica una concepción investigativa que se ajuste a un paradigma no positivista,  que se imprima de posturas interpretativas o críticas en estudios cualitativos. 

De otro lado, las transformaciones de la estructura tecnológica, dado que las redes constituyen una nueva morfología social, pues la difusión de la lógica de redes ha modificado sustancialmente la utilización continua y eficaz de las TIC en procesos sociales (Castells, M. 2012).  Esto permite, en la Universidad  que  los estudiantes tengan la oportunidad de adquirir capacidades importantes en el uso de estas y formarse para desarrollar procesos inherentes a  la inteligencia colectiva (Lévy, 1997), al aprendizaje a lo largo de la vida (longlife learning), al currículum oculto (Jenkins et al. 2006; Twist y Withers 2007), al espacio global de aprendizaje (Barrett, 2007) o a la computación ubicua (Ley, 2007). Dado que el uso  de diferentes herramientas tecnológicas  involucra las nuevas formas de producir, comunicar y relacionarse en estos nuevos contextos de la sociedad de la información y del conocimiento.

Sobre el pensamiento anterior, hoy en día, los profesionales en ejercicio necesitan estar preparados para participar activa y funcionalmente de las interacciones en la sociedad de la información y conocimiento; por ello, “disponer de computadores en los salones de clase no es suficiente de por sí para garantizar que los estudiantes puedan desarrollar las habilidades indispensables en el uso de las TIC que ellos necesitan para el trabajo y la vida diaria en el siglo XXI” (Eduteca, 2008).  De ahí que, ofrecer a los estudiantes universitarios oportunidades de aprendizaje apoyadas en las TIC no es suficiente, es pertinente enseñarles a utilizarlas y a apropiarse de esas mediaciones, saber cómo éstas pueden contribuir a su aprendizaje permanente y  a comprender que detrás de la tecnología hay millones de cerebros interactuando –dado que en esa interacción surgen nuevos aprendizajes y nuevas formas de aprender-, ampliando la capacidad gnóstica de la humanidad. Capacidades estas que actualmente forman parte integral del catálogo de competencias profesionales básicas de cualquier profesional.

Tomando en cuenta la vertiginosa transformación del mercado laboral del profesional (Carnoy, 2004) en distintas áreas del saber y considerando la rapidez con la que los conocimientos se vuelven obsoletos se precisa de la alfabetización digital y del aprendizaje mediado para un efectivo uso de la información y el conocimiento como elementos básicos en la sociedad actual (Ortoll, 2007).

Por esto, la ULADECH Católica, se interesa en que los docentes y estudiantes incorporen en sus propios procesos de enseñanza – aprendizaje, competencias  que les brinden la capacidad de adaptación permanente al cambio, al mismo tiempo que les forme el sentido crítico que pueda conducirlos como ciudadanos comprometidos y productores de conocimiento. Es en esta perspectiva se hace perentorio que la alfabetización digital y el aprendizaje conectivo (Simensens,2012), entendidos como renovación continua de las capacidades de aprender y comunicarse, se implique en cambios profundos en la docencia universitaria y modifique, incluso, el papel del profesor y del estudiante.

Esta perspectiva innovadora de la pedagogía con mediación tecnológica que se levanta, también, sobre las nuevas dinámicas de producción de conocimiento incide en  las mediaciones tecnológicas, desde la propuesta de Bologna (2004) en las universidades europeas y desde  el Proyecto Tuning Latinoamericano (2007) en nuestro medio. Especialmente, incide, asimismo,  en la tarea de descentración de la enseñanza, en la cual el trabajo del estudiante es lo fundamental para el logro del aprendizaje (Dominguez, 2013) y la definición de su personalidad, escenario en el que la alfabetización digital resulta de gran utilidad, en el terreno de la formación  no sólo para las actividades educativas cotidianas, sino también para la investigación y promoción de la extensión universitaria.

La universidad peruana para asimilar estos nuevos retos precisa del desarrollo de experiencias innovadoras que introduzcan modelos de didáctica universitaria que partan del fortalecimiento de habilidades comunicativas básicas y mediadas. Sin embargo, aunque en nuestro país, como miembro del grupo Tuning Latinoamericano la mayoría de universidades han introducido TIC e incorporado sistema de gestión del aprendizaje (LMS) –Plataformas-. Estas plataformas, requieren de cierto dominio de TIC por parte de docentes y estudiantes. Pero,  no obstante, aún constituyen un procedimiento en el que el estudiante y el docente, sólo es entrenado tecnológicamente en la manipulación de dichos instrumentos tecnológicos.  Mientras que, la gestión de aprendizaje que se realiza en ese entorno tecnológico aún puede tipificarse como repetitivo  de formas clásicas de trabajo en un aula –industrial y moderna- es decir, presencial con características de la docencia de siglo XX. Por lo tanto poco productiva con respecto a la atención de necesidades de aprendizaje, tanto personales de estudiantes, docentes y administrativos, como institucionales –de manera general- de la Universidad. En ese sentido esta destreza tecnológica  le es útil, pero no resuelve el problema educativo al ser utilizada  básicamente para el consumo de información lo que brinda pocas posibilidades de producción de conocimiento.

Lo antes dicho, lleva a la urgencia de afrontar con énfasis procedimientos didácticos de la pedagogía universitaria, cuyo enfoque metodológico del aprendizaje se inscriba en el aprendizaje cognitivo, socio-constructivo, en el conectivismo pedagógico y el aprendizaje colaborativo (Simens, 2012). A la vez, que  implique  atención a la diversidad cultural del estudiante, respeto a sus opciones personales y profesionales, y a la inclusión; a fin de  condicionar una síntesis estructurada de la dinámica presencial mediada con énfasis en la tecnología, a través de  un sistema de gestión del aprendizaje como lo es la Plataforma Moodle (Modular Object-Oriented Dynamic Learning Environment) (Dougiamas, 2002) que incida en aprendizajes híbridos –blended learning- (Heinze, A. Procter, C., 2004) que incidan en la  convergencia  de modalidades para propiciar desarrollos de alfabetización digital concomitantes a la lectura y escritura hipertextual (Adell, 1995), multimodal y de hipermedia y así, evitar la profundización de la brecha digital (Villatoro, P. Silva, A., 2005).

En el marco mundial descrito líneas arriba y en el microcontexto nacional,  la Universidad Católica Los Ángeles de Chimbote ha contribuido, en nuestro país, con el desarrollo de la educación con mediación tecnológica que inició la adopción de Moodle y demás aplicaciones TIC con software de código libre (Stallman, 2004) desde el año 2007, como soporte interactivo de las clases presenciales y desarrollo de entornos virtuales de aprendizaje para la educación a distancia; asimismo, asumió un modelo didáctico (Lebrún, 2007) adaptado a las condiciones internas de la institución, generando así un modelo didáctico propios de ULADECH Católica. No obstante, la mejora continua en el proceso de calidad de la asignatura (ULADECH católica, 2011) se hace perentorio el hecho de contar dinámicas investigativas que permitan aportar conocimiento sistematizado de la integración de Moodle, el software libre y el modelo didáctico de ULADECH actólica, a la vez, que se desarrolla un proceso de formación continua de los docentes sobre didáctica en redes.

DIDACTICA EN REDES: Presentación


La didáctica y la pedaogía son como dos caras de la misma moneda. La pedagogía como puente de la filosofía enmarca la epistemología y la ontología del paradigma que la didáctica asume. De otro lado, la didáctica, como praxis pedagógica ha sido continuamente influenciada, como todo quehacer humano, por las producciones -de los hombres y mujeres- en  la ciencia, la tecnología y en la cultura en genaral. 

Es así que la Tecnología de la Educación que parte del discurso tecnológico para precisar los desarrollos de la didáctica, en este nuevo milenio, ha tomado como sustento de innovación la descentración de la enseñanza para nuclear su énfasis en el aprendizaje y la inclusión. Es así que  desde un ángulo pedagógico busca la educación de aquellas personas que por diversas razones no pudieron acceder a dinámicas  de formación en las oportunidades que el sistema proporciona a determinadas edades, o porque  los procesos de ampliación de las fronteras de la educación presencial -en esquemas de masificación- no se lo permitieron pues su vivienda estaba demasiado alejada del centro de estudios presencial. Desde el ángulo de la didáctica, propiamente, asume los desarrollos de las Tecnologías de la Información y Comunición para ampliar sus estrategias, a fin de encaminarse con el planteamiento pedagógico asimido intencionalmente.

Con base en lo antes dicho, este Blog busca adentarse en las dinámicas de la medición tecnológica y el tercer entorno -recursos de plataformas y de la web 3- para configurar una didáctica en redes que planteé estructuras pedagógicas críticas y permitar centrar el aprendizaje y la inclusión.